1. Bosque de Galería.  Arroyo del Tiradero - Parque Natural de los Alcornocales (Cádiz) 

   << Concurrido está el claro arroyo de fresnos, alisos y avellanillos >>

 
2. Aguas lácteas. 

  << Incolora fontana divertida que en alegre murmullo se ha tornado >>

3. El fotógrafo camuflado. 

       ¿ Dónde está Luís? 

 

4. El candelabro. 

     Es muy habitual encontrarnos con alcornoques que tienen esta forma tan peculiar 

y que nos hacen recordar los brazos de un candelabro. Ello ha sido debido a  que a 

lo largo de la Historia pasada, los campesinos los sometían a fuertes podas para  la

obtención de madera y para la elaboración de carbón vegetal.  

 

  5. Tropismo vegetal (fototropismo) 

       << La tarde, ¡ya no sería la tarde!

            sin su capa extendida en el camino.

            Y la noche deviene en desatino

            sin el calor del leño cuando arde ..., >>

 6. Mi cámara ha tomado los pinceles y con sus manos ilumina una realidad que sólo ella conoce;

por suerte para mí, día a día, pero muy poquito a poco, me enseña algo de su mundo.

¿Cuántos secretos ocultará? ¿Algún día me los dirá? 

 

  7. El reflejo. 

 

8. El velo de maya. 

 

 9. La canción de la noche. 

     (1) En todos los días,           (2) En las noches mayores               

           se escucha en la noche        cantan armoniosos

           el lento derroche                 los enamorados                                 

           de las fuentes frías.              sus coplas de amores. 

 

10. La canción de la noche.  

     (3) En las noches sin luna,                 (4) En la insomne noche              

          de negro se tinta la mar,                     se oye silbar el silencio,  

          más ruidosa es la pleamar,                 y la vida se torna en cencio

          y el miedo, en tropel, nos acuna.       en un tiempo de medianoche.

 

11. La canción de la noche.  

     (5) En las noches sombría,                 (6) En la última noche              

          desapacible e indolente,                     de oscuridad saturada,  

          me quemo indigente                            deseo saciar mi sed, ¡Amada!

          en la fatal melancolía.                        en tus blancos senos: mi final y broche.