Diario de Campo.

 Fecha de anotación: 05/06/2016

 Hoy he recorrido el Sendero del “Salto del Cabrero”, ubicado en el Parque Natural “Sierra de Grazalema” de la Provincia de Cádiz.

 Objetivo: Caza fotográfica, observación, reconocimiento y estudio del medio natural.

 Características del itinerario:

 Longitud del trazado: 3,1 km.

 Duración del recorrido (ida y vuelta): 2 a 3  horas.

 Grado de dificultad: Media.

 Hora de partida: 11:00 h. AM.

 Descripción sucinta del Itinerario:

        Conocido también como “Camino del Puerto de Don Fernando” (en algunos planos denominado “de San Fernando”), el sendero “Salto del Cabrero” transcurre por una antigua vía de comunicación entre las poblaciones de Benaocaz y Grazalema.

          << He iniciado el recorrido partiendo de la Plaza de San Antón (Benaocaz) y continuando – dirección norte - por la Calle Pajaruco hasta llegar a una cancela abierta que da paso a un carril amplio que progresivamente se  torna pedregoso y angosto. Al cabo de unos 650 metros, más o menos, he encontrado una segunda cancela que, en este caso, interrumpe el paso al caminante, pero que puede ser abierta sin ningún tipo de problemas, y, una vez cerrada, prosigo por el sendero. Posteriormente, cruzo el Arroyo Pajaruco a través de un Puente de Piedra y sigo el camino hasta llegar a una tercera cancela, situada en la cota 750 y a una distancia del punto de partida de un kilómetro. Ya cerrada convenientemente, me dirijo hacia el noroeste y comienzo a subir la senda que me llevará hasta el Puerto de Don Fernando, de cota 886 m.s.n.m. La pendiente aumenta significativamente y en la cota 800, una vez ya cubiertos 1,5 km de recorrido, me encuentro una cuarta cancela. El itinerario sigue en ascenso y va desviándose hacia el norte, a su vez, la pendiente declina y el paso se hace más llevadero. Camino por las proximidades de una antigua calera y a mi derecha observo “la Encina Alcahueta” (árbol singular de Andalucía) hasta que, por fin, llego al Puerto antes citado. Una vez allí accedo por un callejón a un “polje” antesala del Primer Mirador del Salto del Cabrero, para desde él alcanzar el Mirador por una senda que parte de hacia el Oeste y continúa entre las cotas 961 y 985 >>

Plano del Itinerario

 Tablero Informativo del Parque Natural de la Sierra de Grazalema


 Perfil topográfico del recorrido

 

 Panorámica desde el Puerto de Don Fernando

 

http://www.payoya.com/

 

1. LA RAZA PAYOYA

      La cabra Payoya es una raza autóctona andaluza, catalogada en peligro de extinción, que ha sido tradicionalmente explotada en la zona del actual Parque Natural de la Sierra de Grazalema y Sierra de Ronda, zonas de gran valor natural, constituyendo el sustento de muchas familias de las comarcas. El nombre de Payoya tiene su origen en el minicipio de Villaluenga del Rosario, de la provincia de Cádiz, uno de los lugares cuna de la raza, donde a los nativos se les denomina "Payoyos" y, por extensión, se aplicó este nombre a esta raza caprina. No obstante, la raza también es conocida como "Montejaqueña", por el municipio malagueño de Montejaque ubicado en la comarca natural donde se desarrolla la raza.  La cabra Payoya sigue manteniendo las aptitudes necesarias para convivir y producir en un medio duro y cambiante, siendo fuente de productos con los que comparte una magnífica y única personalidad.

2. ORIGEN DE LA RAZA

    El origen no está determinado, no obstante, se supone que la cabra Payoya fue el resultado de la conjunción de los troncos Alpino y Pirenaico que recibe la influencia del tronco convexo, influencia necesaria para su adaptación a las zonas de sierra donde habita (Herrera et al, 2007). En todo caso, en la formación de la raza Payoya han intervenido dos elementos fundamentales: por una parte el criterio selectivo aplicado por los ganaderos, dirigido casi exclusivamente a la mejora de la producción de leche en sistema de pastoreo y, por otro lado, las características agroclimáticas particulares de la zona de explotación, con un clima de elevada pluviosidad y una orografía difícil, con grandes pendientes. Ambas circunstancias han favorecido la configuración de un modelo de cabra muy rústica, de gran alzada y longitud (la Payoya es la raza caprina de mayor diámetro longitudinal de España), perfectamente adaptada al difícil medio en que se explota (Cayo Esteban Muñoz, 2008).

3. CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS

    La Raza Caprina Payoya, en una descripción morfológica breve, destacaremos que son animales muy altos y largos, reflejo de la selección que han hecho los ganaderos buscando un formato de animales que les permitiera el aprovechamiento de pastos en zonas de difícil acceso en la sierra. Otro aspecto que destaca en estos animales es la gran variedad en capas, teniendo cada una de ellas una nomenclatura particular, y, aunque para ojos no acostumbrados pudiera parecer que se dan todo tipo de pelaje, no es así, contemplándose en un rebaño las distintas capas existentes con sus variantes que no son más que las distintas distribuciones de pelos blancos en las mismas. Tal y como consta en el Patrón Racial de la Raza, son animales de perfil subconvexo, hipermétricos y de proporciones longilíneas. La selección encaminada hacia una aptitud láctea pudo constituir la base de la escasa variación morfoestructural observada. Presentan marcado dimorfismo sexual. El peso de los animales oscila entre los 50 a 60 Kg. en las hembras y entre 70 y 90 Kg. en los machos. Como hemos comentado, el ganadero seleccionó en función de capas no uniformes, siendo un criterio identificativo de la raza la gran variedad de capas existentes, pudiéndose encontrar capas compuestas uniformes (nevadas y cárdenas), compuestas discontinuas (berrendas, oritas, sesnegras, collalbas y bayas) y capas simples (coloradas, negras, rubias y blancas). 

4. CARACTERÍSTICAS PRODUCTIVAS

       La cabra Payoya la entendemos en el espacio natural donde se desarrolla, la comarca natural de la Sierra Norte de Cádiz, Serranía de Ronda y alrededores, medio dominado por constantes e  importantes cambios que se suceden, animal que, moldeado por el ganadero para responder a sus necesidades, es capaz de ofrecernos producciones lecheras excelentes, base de una importante tradición quesera, con esa impronta tan característica fruto de esta relación particular entre el medio, el animal y el hombre. No debemos olvidar la producción de carne, cabritos alimentados en la mayoría de los casos únicamente con leche materna, destacándose como una carne saludable y con los matices necesarios para brillar en platos, desde los más sencillos a los más sofisticados.

       En la siguiente tabla representamos los valores medios en cantidad y características físico-químicas de la leche analizada en los rebaños sometidos a control lechero oficial de la Asociación de Criadores de la Raza Caprina Payoya. Se muestran datos medios del total de lactaciones controladas, incluyendo lactaciones de hembras que cursaron de manera irregular por distintos motivos (enfermedad, baja de explotación, amamantamiento prolongado de chivos de reposición, aborto y cabras que quedaron gestantes a principio de la lactación entre otros), resultantes de cabras de primera y sucesivas lactaciones:

Promedio kilos de leche / cabra: 416

Promedio nº días de lactación: 219

Promedio % grasa: 4,2

Promedio % proteína: 3,5

Estos valores para las cabras multíparas serían:

Promedio kilos de leche / cabra: 458

Promedio nº días de lactación: 227

Promedio % grasa: 4,2

Promedio % proteína: 3,6

Buitreras  

 Gyps fulvus 

  

 

 Gyps fulvus 

 

 

http://aves.paradais-sphynx.com/tipos-aves-rapaces/buitre-leonado.htm

 

        El buitre leonado, Gyps fulvus, es un ave rapaz de la familia Accipitridae. Cuenta con dos subespecies, Gyps fulvus fulvus y Gyps fulvus fulvescens; éste último considerado como una especie independiente por muchos autores.   

 

        El buitre leonado es un ave bastante grande con una longitud del pico a la cola que varía entre los 95 a los 110 cm,  una envergadura de alas que oscila desde los 2,5 a los 2,65 m y un peso variable entre 6 y 9 kilos. No existe un dimorfismo sexual evidente con excepción de pequeñas diferencias entre ambos sexos. Estos buitres tienen una coloración dorsal que varía entre el pardo y el gris y una región ventral de color marrón. Tienen un característico collar de grandes plumas que rodea la parte baja del cuello, el cual se diferencia con la parte superior al estar provisto de un fino plumaje blanco. Este collar es indicativo de la edad del ave siendo el de los individuos más viejos blanco y abundante, en contraste con el de los juveniles que es apenas incipiente y desflecado. Pueden llegar a vivir hasta 31 años en libertad y se tienen registros de individuos en cautiverio que alcanzaron los 41 años.

 

         Los buitres leonados aprovechan las corrientes de aire caliente ascendentes para tomar altura con su vuelo, por ello es fácil verlos planear durante las horas más cálidas del día.  Pueden llegar a volar durante horas apenas agitando sus alas, en altitudes de hasta 4000 metros en donde son prácticamente inaccesibles para otras aves. Incluso se han observado especímenes en superiores cotas.

 

         Alimentación

         Es un ave carroñera por excelencia y se alimenta de los tejidos blandos de los cadáveres de mamíferos de mediano y gran tamaño. También puede alimentarse de presas heridas o débiles. Estos buitres cooperan entre ellos en la búsqueda de alimento, sobrevolando en círculos grandes que cubren extensiones importante de terreno, y una vez que es localizado el alimento todos los individuos del grupo se abalanzan sobre el mismo, lo que suele llevar a diputas más o menos serias por el control y la jerarquía del grupo.   

 

          Distribución geográfica y hábitat del buitre leonado

          Se distribuye fundamentalmente por Europa y África. En general, su presencia se extiende sobre la mayoría de los países que tienen costas con el Mar Mediterráneo. En muchos de ellos su densidad es baja pero en España es muy abundante. En Asia se puede ver en regiones de Turquía, Arabia, Kazajistán e Irán, y llega incluso hasta parte oriental de la India. Hay especímenes que son sedentarios durante todo el año, mientras otras poblaciones emigran estableciéndose durante el invierno en el continente africano.

 

         El buitre leonado prefiere hábitats abiertos con una gran variedad de ecosistemas a su alcance, como son montañas, mesetas, pastizales, matorrales y zonas semidesérticas. Normalmente evita los bosques, humedales y orillas de ríos y de lagos. Habita en climas cálidos pero tiene una gran tolerancia cuando las condiciones son más extremas en cuanto al frío, la lluvia e incluso la nieve.

 

       Reproducción

       Es una especie en su mayoría monógama aunque se reproduce en colonias de hasta 100 parejas. El apareamiento ocurre sobre los primeros días del año, durante el mes de enero, y es  normal verlos en esta época cortejándose alrededor de los riscos y paredes en donde anidan.

 

       El tamaño de la puesta es de un huevo, en ocasiones son dos, de color blanco, los cuales tienen un período de incubación que puede variar de acuerdo con la región geográfica, pero que suele oscilar alrededor de los 56 días. Ambos padres comparten las labores de incubado y crianza. los inmaduros permanecen en el interior del nido alrededor de 113 a 159 días. Los buitres leonados alcanzan la madurez sexual a los cuatro años de edad.

     El Salto del Cabrero corresponde con un primitivo peñón rocoso fracturado en dos bloques por una serie de fallas normales que lo cruzan. Estos dos bloques están separados por un “pasillo” rocoso de una anchura de 50 metros y quedan delimitados por medio de abruptas  paredes verticales, con escarpes de 80 metros en su sector de mayor desnivel. A los pies del Salto del Cabrero aflora el nacimiento del Hondón, uno de los más importantes de la Sierra, en la zona de contacto entre calizas y el nivel de base impermeable.  

 

       Son fácilmente identificables elementos propios de los fenómenos tectónicos, tales como estrías en planos de falla. Además, observamos formas de los sistemas kársticos,  como lapiaces, dolinas y formas de disolución, cresterías, etc. Los procesos de vertiente se manifiestan en mantos de derrubio con los típicos canchales.

  

         Las áreas culminantes de los relieves calizos de montaña, canchales, roquedos, pedregales, zona de desprendimiento, etc., constituyen un refugio de especies tan emblemáticas como Papaver rupifragum (Amapola de Grazalema) o Rupicapnos africana, ambas en peligro de extinción. Diversas especies de rapaces carroñeras, como buitres o alimoches, habitan en las escarpadas paredes, así como la cabra montés.  

  

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Árboles y arboledas singulares de Andalucía

 

 

Quercus ilex subsp. ballota 

 


 

1   SINGULARIDAD

 

     La encina "La Alcahueta" destaca más por el carácter tradicional de uso que por sus dimensiones. De fuste recto y con un abultamiento en uno de sus flancos, tiene asociado un elevado valor cultural e histórico, ya que su producción de bellotas determinaba el número aproximado de cerdos que podían estar en montanera en la Sierra de Benaocaz.

 

2 ENTORNO

 

   En el Puerto de Don Fernando, a poca distancia del Salto del Cabrero, ha crecido esta encina formando parte de un pastizal con otras encinas muy dispersas. A unos cien metros existe un aljibe que almacena el agua para una piara de cerdos que montanean en el lugar. El "piorno azul" (Erinacea anthyllis) es el matorral característico de este enclave. El terreno es muy pedregoso, mostrando escasa pendiente orientada al sudoeste.

 

3 LOCALIZACIÓN

 

    Paraje: Puerto de Don Fernando

    Término Municipal: Benaocaz

    Espacio Protegido: Parque Natural Sierra de Grazalema

    Propiedad: Privada

 

4. CARACTERÍSTICAS MORFOLÓGICAS

 

    Altura total: 9,00 m

    Altura del fuste: 2,00 m

    Perímetro (a 1,30 m): 2,70 m

    Perímetro de la base: 3,60 m

    Diámetro de la copa: 

      - dirección N-S: 14,20 m

      - dirección E-W: 14,10 m

    Proyección de la copa: 157,25 m2

 

http://www.juntadeandalucia.es